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Cuando El Hambre Entra Por La Puerta...

Analógico versus digital

Siendo profesor de filosofía (y previamente, siendo estudiante), el trabajo con textos es el pan mío de cada día. Si bien el papel me parece insuperable para prácticamente todos los casos en los que se deba trabajar leyendo y comentando, tiene algunas desventajas frente a los formatos digitales, sobre todo por lo que respecta al volumen. En cuanto se empiezan a acumular las páginas, el peso y el espacio empiezan a suponer un hándicap importante. Sin embargo, un archivo digital equivalente a un libro sale comparativamente tirado en términos de espacio (el almacenamiento está muy barato últimamente), y nada que decir con lo que respecta al peso (en un teléfono de 200g podemos guardar toda nuestra biblioteca).

Las propuestas libres

Desde el año 2009 más o menos he estado progresivamente aumentando el número de soluciones de software libre que utilizo. Un apartado que me importa especialmente es, como no podía ser de otro modo, la capacidad para editar documentos PDF, en concreto las funciones de comentario. Tenemos dos candidatos claros aquí: Evince y Okular. El primero es el visor de documentos del proyecto GNOME y el segundo el equivalente de KDE. Okular tiene muchas más funciones de comentario, y además facilidad para personalizarlas. El problema más grande es la cantidad de dependencias: para instalar Okular necesitas descargar muchos megas en paquetes extra.

Además de Evince y Okular existe Xournal++, originalmente diseñado para tomar notas a mano (con una tableta digitalizadora); sería lo más aproximado a Microsoft OneNote. Este programa tiene el inconveniente de no permitir subrayar el texto. Tiene una herramienta que imita el subrayado en papel, pero en realidad estás “pintando” encima del documento, con lo cual no se le saca todo el partido a las capacidades que este formato proporciona para el comentario de documentos.

La herramienta perfecta para mí incluiría las funciones de Okular y las de Xournal++, pero no existe una con licencia libre y disponible para sistemas GNU/Linux (los únicos sistemas operativos que permiten de verdad el uso de software libre al completo). Sí hay una herramienta disponible para macOS, llamada Skim 1. Por desgracia solo está disponible para esta plataforma.

El hambre entró por la puerta…

Dicho todo esto, me encuentro en una situación muy concreta: empiezo mi carrera como profesor de secundaria y además decido preparar unas oposiciones, lo que implica estudiar una gran cantidad de temas. Cuando empecé a prepararme decidí elaborar mis temas, y para ello creí preferible redactarlos a ordenador (por eso del espacio, y que las copias de seguridad son más fáciles y baratas). Para estudiar entonces podía o imprimir, o comentar en formato digital. Me decanté por esta última, y la cosa iba bastante bien al principio con mi Thinkpad. Pero entonces la batería comenzó a durar demasiado poco, y el peso combinado de ordenador, adaptador, agua, comida… y todo lo que necesitara para una sesión de estudio empezó a ser demasiado. Eso, sumado a la dificultad para comentar los archivos (Okular o Xournal se quedan cortos, y sumarlos es demasiado engorroso) hizo que me plantease cambiar de plataforma… y al final lo hice.

…y el amor salió por la ventana

No hace mucho acabé comprando un iPad. El tamaño, el peso y la duración de la batería son estupendamente mejor de lo que podría haber conseguido con un ordenador nuevo del mismo precio (al que le podría haber instalado la distro de turno). La calidad de la pantalla es muy buena, y tiene un formato que está optimizado para la lectura y el trabajo en lugar de para el consumo de contenidos (odio el 16:9). Por otro lado, este artículo está escrito en su mayoría usando el teclado en pantalla del cacharrito, lo cual no deja de parecerme sorprendente, y a la vez me parece que es lo que más sentido tiene en el mundo (ojo, un teclado físico mejoraría enormemente la capacidad de trabajo, y acabaré adquiriendo uno).

Pero además de todo esto, el apartado en el que destaca, para mí, es el software, y en concreto las funcionalidades que tiene para anotar/comentar textos, sea EPUB o PDF. En concreto, y por lo que respecta al PDF, la herramienta “Marcación” tiene todo lo que quiero, a excepción de incluir notas flotantes (de las que puedo muy felizmente prescindir teniendo todo lo demás). Si le añades un “lápiz” como he hecho yo, la experiencia de trabajo en este dispositivo es tremenda.

El caso Android

No voy a extenderme mucho en esta sección. Si dejamos de lado el tema de la ratio de pantalla (16:9 en prácticamente la totalidad de oferta android), nos queda el apartado de software. Definitivamente la posibilidad de usar software libre es mucho mayor en Android que en iOS, pero para anotar PDF estaría obligado a utilizar software privativo, que ademas es de peor calidad que el disponible en iOS, por lo que no tiene ningún sentido comprar Android para satisfacer mis necesidades. Sí lo utilizo en el smartphone (de nuevo, no de manera pura, la gente con la que me quiero comunicar no quiere dejar las plataformas cerradas), ya que no tengo los requisitos que sí tengo para un tablet.

La importancia de la libertad en el software

Sigo creyendo en la importancia de la libertad del software, y no he perdido mi convicción al respecto. Sin embargo, hay ocasiones en las que proporciona más libertad no utilizarlo. Esta es para mí una de esas ocasiones. En el mismo dispositivo llevo todos los documentos que necesito, puedo anotarlos y editarlos como necesite, y además puedo elaborar documentos a partir de ellos, dibujar esquemas, realizar presentaciones, y muchas cosas más, sin tener que pelearme con ninguno de los programas que me permiten hacer estas tareas. La sensación es de transparencia total (no es que sea perfecto, tiene sus problemas también), mientras que cuando quieres utilizar las soluciones alternativas comentadas no te queda otra que pelear con el software. Por eso, el hambre hizo que el amor (el uso de software libre) se fuera por la ventana, en este ámbito. Sigo tratando de usar el mayor número de soluciones de software libre que puedo, pero hay veces en las que “lo mejor es enemigo de lo bueno”. Espero que esto cambie algún día, pero no soy optimista al respecto por dos motivos: la financiación y la fragmentación. Escribiré al respecto en algún momento.


  1. Publicada con licencia libre a día 18 de marzo del 2021. ↩︎